jueves, 10 de junio de 2010

La fórmula es mas vieja que el hilo negro

Cuando era niño, y creía haber descubierto América por haberlo visto en la tele, mi abuelita se reía y me decía... pero mi'jo.. si eso es más viejo que el hilo negro. Nunca entendí por qué el hilo negro... podía haber sido cualquier otra cosa.

Hoy, al estudiar historia, me parece estar escuchándola de nuevo...

Cuando los criollos, por el paso del tiemp
o, las generaciones, las experien
cias, o lo que fuera, comenzaron a sentirse más americanos que españoles, la corona les cedió participación en algunos puestos de la administración y del clero
incluso en la propia península ibérica, así se "estrecharía la amistad y la unión, siendo los criollos que aquí hubiese -e
n España- otro tanto número de rehenes para retener aquellos países bajo el suave
dominio de Su Majestad"

Sin embargo esto no fue suficiente para quienes despertaban al derecho a la autodeterminación. El modelo económico hacía que las colonias exportadoras de materias primas siempre estuvieran al debe, en relación con las importaciones europeas monopolizadas por España. Surgió entonces la sospecha sobre al conveniencia de formar nuestra propia industria, a lo que en Castilla se negaban rotundamente, razonando de esta forma "es positivo que la seguridad de las Américas se ha de medir por la dependencia en que se hallan de la metrópoli, y esta dependencia está fundada en los consumos. El día que contengan en sí todo lo necesario, su dependencia sería voluntaria y ni las fuerzas que en ellas tengamos, ni la suavidad del gobierno, ni la más bien administrada justicia, serán suficientes para asegurar su posesión(1)"

Leyendo esto, entiendo que las cadenas que nos reducen a la dependencia, son tejidas del hilo más negro que hay... sólo cambia el tejedor... o los palillos.

(1) virrey del perú Gil de Taboada y Lemus 1778

miércoles, 9 de junio de 2010

Extractos de "Balance Patriótico" de Vicente Huidobro

"...Recorred nuestros paseos, mirad las estatuas de nuestros hombres de
pensamiento: ¡qué cisos (sic) de valores efectivos! A la excepción de 4 ó
5, ninguno de ellos habría sabido responder en un examen universitario
de hombres serios ¡qué sabios de aldea, qué cerebros más primarios!
¿En dónde fuera de aquí iban a tener estatuas esos pobrecitos?
Es necesario levantar estatuas en los paseos y como no hay a quién
elevárselas, el pueblo busca el primero que pilla, y cuando es el pueblo
el que levanta monumentos, ellos surgen debido a las influencias de
familias, son los hijos que levantan monumento al papá en
agradecimiento por haberlos echado al mundo. ¡Es conmovedor! (...)

¿Y la Justicia?
La Justicia de Chile haría reir, si no hiciera llorar. Una Justicia que lleva
en un platillo de la balanza la verdad y en el otro platillo, un queso. La
balanza inclinada del lado del queso.
Nuestra Justicia es un absceso putrefacto que empesta el aire y hace la
atmósfera irrespirable. Dura o inflexible para los de abajo, blanda y
sonriente con los de arriba. Nuestra Justicia está podrida y hay que
barrerla en masa. Judas sentado en el tribunal después de la
crucificación, acariciando en su bolsillo las treinta monedas de su
infamia, mientras interroga a un ladrón de gallinas.
Una Justicia tuerta. El ojo que mira a los grandes de la tierra, sellado,
lacrado por un peso fuerte y sólo abierto el otro, el que se dirige a los
pequeños, a los débiles.
Buscáis a los agitadores en el pueblo. No, mil veces no; el más grande
agitador del pueblo es la Injusticia, eres tú mismo que andas buscando
a los agitadores de abajo y olvidas a los de arriba.
(...)
El mundo ignorará siempre el nombre de los pequeños politiquillos y
comerciantes que vivieron en la época de los grandes hombres. Sólo
aquellos que lograron representar el alma nacional llegaron hasta
nosotros; de Grecia guardamos en nuestro corazón el nombre de Platón
y de Pericles, pero no sabemos quiénes eran sus proveedores de ropa y
alimentos.
(...)
Y no es culpa del extranjero que viene a negocios en nuestra tierra. Se
compra lo que se vende; en un país en donde se vende conciencias, se
compra conciencias. La vergüenza es para el país. El oprobio es para el
vendido, no para el comprador.(...)


un siempre vigente mensaje de remecimiento


“Sea Ud. un cobarde. Asi redondamente. Y no crea que se lo decimos para atraerle a este cartel. No, simplemente: Ud. está leyendo esto, sea quien fuere. ¿Se ha fijado cómo vive? ¿Qué es lo que hace todos los días? Calla cuando le conviene. Se arrima siempre a1 más fuerte. Opina como todo el mundo. iCuándo ha levantado su voz ante la infamia escandalosa que le rodea?¿Cuando? ... A ver, revise su vida. Mañana o pasado muere Ud. Para qué le ha servido. ¿Sabe lo que es esta sociedad en que vivimos, la sociedad capitalista? ¿Sabe lo que es el régimen que nosotros preconizamos y que Ud. retarda? Ud. piensa, sin duda, como El Mercurio, La Nación, El Diario Ilustrado, etc., como el diario que Ud. lee todos los dias. Aprenda, hombre, Ud. mismo. No sea un muñeco. Tenga vergüenza. Use su propia cabeza, para eso la tiene. Averigüe, entérese. No sea un miedoso. Y no se vaya tranquilo después de leer esto. Es en vano que se haga el sordo. Es Ud. un cobarde, amerced del que mejor le pague o más fuerte le grite. No se haga ilusiones sobre Ud. mismo. ¿Cuando se animó a decir algo que pudiera comprometerlo? Por los mansos individuos como Ud. es que el mundo es inhabitable de canalla”

domingo, 6 de junio de 2010

Al principio

Dicen que al principio fue el verbo. Pero antes del de verbo fue la nada. Desde que la palabra existe, vivimos intentando llenar con ellas la existencia, a fin de no volver a caer en la nada... sin embargo, la palabra puede ser traicionera... por ejemplo... aquí hablo y hablo y sigo en la nada.